Historias de esperanza

Las historias nos encantan. Los recordamos mucho después de que se los cuente. Y los transmitimos a nuestra próxima generación. Proporcionan los enlaces en nuestra web de la vida.

Las historias nos definen. Cuentan nuestras aspiraciones más profundas, nuestras esperanzas para el mundo que nos rodea. Ellos median la vida y el significado para nosotros. 

Las historias nos provocan. Mientras escuchamos, se nos invita a tomar nuestra posición. Porque también hay historias de dolor, sufrimiento y perseverancia. Y se nos pide que seamos los narradores de historias de los que no tienen voz.

Nos convertimos en la historia que contamos. Son la base de nuestra existencia cultural, espiritual y ética. Nuestras experiencias y recuerdos compartidos nos unen a la comunidad.

Aquí, en estas páginas, leemos algunas de las historias de corazones audaces y mentes creativas, personas que forjan nuevos caminos y comunidades que abren caminos donde no los había. Un pueblo en movimiento, respondiendo a las necesidades y desafíos de la época.

Esta es la historia de Fondacio, viviendo su gracia de misión, comunidad y camino de transformación, en las calles de la historia. Este pueblo en movimiento es también la Iglesia. Ella nace de estos múltiples pequeños "sí" que cada protagonista proclama y sobre los que actúa, se convierte en una historia compartida de Jesús entre nosotros.

Ella es cristiana para el mundo.

Prólogo de Charles Bertille (Fondacio en Asia)

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